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TIC's

El interfaz con el usuario, la última barrera de la eSalud

Todos los días, muchos de nosotros nos enfrentamos a nuestro trabajo cotidiano frente a un ordenador y pasamos horas y horas interactuando con él. En todos los casos (o en la gran mayoría al menos) lo hacemos utilizando dos viejos conocidos: el teclado y el ratón.

El teclado nació junto con los primeros ordenadores personales y el ratón, incorporado de forma habitual desde los inicios de los primeros entornos gráficos, también lleva muchos años, casi sin alteraciones apreciables, siendo nuestro fiel compañero en nuestro día a día. Ningún otro dispositivo ha conseguido incorporarse y permanecer durante tanto tiempo con tan pocos cambios.

A pesar de la evolución de la tecnología, de la renovación periódica de sistemas operativos y aplicaciones y el propio paso del tiempo, teclado y ratón siguen siendo las herramientas predominantes en nuestra comunicación con los ordenadores. Y esto da mucho que pensar. ¿Es que no hay otros sistemas de introducción de información en los sistemas informáticos?

Del ratón a la pantalla táctil

Aunque teclado y ratón siguen siendo los reyes en la comunicación hombre-máquina, la introducción primero de los teléfonos inteligentes y posteriormente de la tabletas, ha popularizado el uso de pantallas táctiles, que ahora ya se incorporan en portátiles y equipos de sobremesa (monitores) de manera habitual.

El uso de pantallas táctiles se ha popularizado de tal forma que hoy en día nos parece algo natural, a lo que todos nos hemos acostumbrado (con mayores o menores problemas) y que hemos incorporado en nuestras rutinas. También en el desarrollo de aplicaciones, diseñado y construyendo sistemas responsive orientados a su visualización en diferentes dispositivos de la forma más adecuada posible.

Sin embargo, las pantallas táctiles presentan dos grandes problemas desde nuestro punto de vista. En primer lugar, el propio entorno táctil (y los dispositivos que lo incorporan) exige la creación de aplicaciones especialmente diseñadas para estos entornos, lo que dificulta el trabajo de desarrolladores y empresas e incluso de los propios usuarios, que deben manejar aplicaciones diferencias para cada entorno. Por otro lado, a nadie se le escapa que los sistemas táctiles son realmente cómodos para la visualización de información, pero terribles para la introducción de datos, especialmente texto narrativo. Esto hace que sean el complemento ideal de cualquier sistema informático pero que no hayan sido capaces de sustituir al 100% a los equipos clásicos de registro de información.

Nuevos dispositivos para nuevos tiempos

A pesar del aparente inmovilismo existente en los métodos de introducción de información en los sistemas, en los últimos años han surgido muchos proyectos innovadores que proponen sistemas alternativos y muy interesantes de control de los sistemas informáticos.

Leap Motion

Uno de los controladores más innovadores de los últimos tiempos ha sido quizás Leap Motion, un sensor de pequeño tamaño conectado a nuestro ordenador que permite controlar el ordenador mediante gestos en el aire.

Especialmente útil en entornos como los quirófanos, donde las condiciones de esterilización hacen necesario que los profesionales no tengan que tocar ningún sistema informático, ya vimos cómo este dispositivo se incorporaba como parte de algunos equipos informáticos del mercado (como en el caso de HP, quien lo incorporó en alguna línea de portátiles).

Microsoft Kinect

Otro dispositivo que ha tratado de revolucionar la comunicación entre hombre y máquina ha sido Kinect de Microsoft. Procedente del mundo de los videojuegos, este sistema, al igual que Leap Motion, permite controlar mediante gestos un ordenador sin necesidad de tener contacto físico con el mismo, aunque en este caso se realiza a través de cámaras integradas en el propio dispositivo.

Al igual que en el caso del Leap Motion, la utilidad de controlar un ordenador sin tocar físicamente ningún dispositivo es especialmente útil en entornos como los quirófanos, donde ya hemos sido testigos de algunas experiencias de uso de Kinect, aún experimentales.

Oculus VR

Comprado en 2014 por Facebook, Oculus VR enfocaba sus procesos de innovación hacia la realidad aumentada, ofreciendo un producto que conjugaba en un visor imágenes reales con otras incorporadas por el propio dispositivo.

Aunque no relacionado directamente con la forma de controlar los equipos sino más bien con la forma en la que la información se presenta a usuarios y profesioales, Oculus VR puede tener diversos usos dentro del mundo de la salud, como muestra este artículo en la revista Forbes.

Google Glass

De sobra conocido por todos, el proyecto Google Glass ha sido quizás uno de los más difundidos y analizados por los medios de comunicación. El planteamiento de Google Glass ha sido incoporar en el campo de visión de cada persona (a través de unas gafas especialmente diseñadas para ello) un pequeño área donde proyectar información al incluir una pequeña unidad para poder controlarlo.

Uno de los proyectos más interesantes realizados con Google Glass ha sido el diseño de una aplicación de historia clínica electrónica para este dispositivo en el Hospital Perpetuo Socorro de Las Palmas de Gran Canaria.

También se han realizado varias transmisiones en tiempo real de intervenciones quirúrgicas empleando las Google Glass (y mostrando, por tanto, lo que el cirujano ve mientras la realiza), demostrando de esta forma el potencial que este dispositivo puede aportar en el mundo de la eSalud.

Sin embargo el proyecto tecnológico no ha prosperado y aunque Google promete que no ha muerto, cerró el mismo en enero de 2015. Sinceramente era algo que se esperaba, a pesar de lo prometedora que fue, en su momento, esta tecnología.

Microsoft Hololenses, Magic Leap y otros proyectos de realidad aumentada

Recientemente hemos asistido al nacimiento de otros muchos proyectos que tratan de cambiar la forma en la que nos comunicamos con nuestros equipos y revolucionando la forma en la que podemos visualizar la información que se nos presenta.

Microsoft Hololens es otro ejemplo de sistemas que trabajan el concepto de realidad aumentada, al igual que propone Magic Leap con su novedoso sistema de integración de realidad y ficción en un único sistema.

Sin embargo, por el momento, todos ellos no dejan de ser experimentos tecnológicos, más cerca de la ciencia ficción que de la realidad y cuyo futuro es incierto. Únicamente el tiempo y la evolución de los sistemas y las aplicaciones dirá si se traducen en sistemas utilizables o únicamente en curiosidades que una vez llamaron nuestra atención.

En todos los casos el mismo problema: ausencia de aplicaciones

Cuando analizamos la situación de cada uno de esos proyectos vemos siempre el mismo problema: no integrados completamente en los sistemas operativos, todo depende del uso que cada aplicación le pueda dar al dispositivo. Esta necesidad de desarrollos a medida hace que en la mayoría de las ocasiones los proyectos no hayan pasado de meros experimentos tecnológicos, que han conseguido obtener mayor o menor financiación pero poca penetración en el mercado.

Se trata de un problema recurrente: sin aplicaciones, los dispositivos no se venden. Si no se venden, no es rentable construir aplicaciones y por lo tanto no se desarrollan nuevas utilidades que integren dicha tecnología. No hay una solución sencilla a este problema y únicamente será el tiempo quien decida qué se impone como solución real y quién se queda por el camino.

El reconocimiento de voz: la eterna promesa

Los sistemas de comunicación vocal con los ordenadores han sido, desde hace mucho tiempo, la eterna promesa en cuanto a interacción hombre-máquina. Desde el nacimiento de los primeros ordenadores han existido sistemas que han tratado de que los ordenadores reconocieran nuestras órdenes transmitidas a través de la voz y respondieran a ellas de forma natural, evitando de esta forma la interacción física con el equipo.

Ahora mismo ya es posible realizar esta interacción con nuestros teléfonos inteligentes, a través de los llamados asistentes personales, pero si alguno ha tratado de utilizarlos habrá comprobado que aún están muy lejos de ser capaces de detectar y reconocer nuestras instrucciones de forma efectiva. Esta falta de precisión hace que en entornos críticos como son los sanitarios no puedan emplearse de forma eficiente ya que la precisión en ellos debe ser absoluta y sin errores.

Estamos lejos de una solución definitiva

A pesar de este escenario, con multitud de nuevos y visionarios productos y proyectos, aún estamos lejos de encontrar una solución definitiva para la comunicación con los sistemas de información.

En primer lugar será necesario popularizar nuevas fórmulas de comunicación con los sistemas informáticos y posteriormente desarrollar las aplicaciones que puedan utilizar esta tecnología de forma eficiente y eficaz. Sólo llegado a ese punto podremos decir que hemos cambiado la forma de comunicarnos con los ordenadores y desarrollar mejores sistemas de introducir y mostrar la información clínica a los profesionales que la necesitan.

¿Creéis que la comunicación con los ordenadores es una barrera en el desarrollo de nuevas aplicaciones? ¿En qué situación nos encontramos actualmente y cómo va a evolucionar la tecnología en este sentido?

Foto: youflavio

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