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La eSalud ante el Turismo Sanitario

Ahora que se acerca el verano y la época tradicional de vacaciones (al menos para la mayoría de las personas) nuestro país recibe un número muy importante de visitantes extranjeros mientras que muchos de nosotros buscaremos destinos vacacionales lejos de nuestros lugares de residencia habituales.

En este escenario encontraremos personas que, aquejadas de alguna dolencia o enfermedad, decidan tratarse de la misma en alguna de nuestras organizaciones sanitarias y también personas que, en buena condición física, sufran algún proceso que requiera de atención sanitaria por parte de profesionales de nuestro sistema sanitario.

Pero, ¿cómo afecta o podría afectar esta tipología de pacientes, los conocidos como turistas sanitarios, a las organizaciones sanitarias y los profesionales en relación a sus sistemas de información?

El deseado turismo sanitario

Hablamos de turismo sanitario cuando nos referimos a personas que viajan a un país diferente del de residencia para recibir un tratamiento orientado a la curación de una enfermedad o incluso para prevenir una dolencia o mejorar su estado de salud. Generalmente es el coste en origen de esos tratamientos (o la ausencia de opciones) lo que mueve a estas personas a desplazarse a otros países (en este caso el nuestro) para recibir estos cuidados.

Las cifras de negocio manejadas hablan de decenas de millones de euros (y con previsión de que estas cifras aumenten en el futuro de forma muy notable) por lo que se trata de un pastel muy codiciado por regiones y organizaciones, que ven en estos pacientes una importante fuente de ingresos. De hecho se estima que los turistas movidos por mejorar su salud gastan entre ocho y diez veces más que el turista medio por lo que se entiende este interés por atraer a este tipo de personas.

No queremos entrar en un debate sobre la legalidad o no de este tipo de turismo (no es nuestro interés ni nuestro campo de especialización) pero lo cierto es que es una realidad a la que organizaciones y profesionales, y por extensión sus sistemas de información, deben enfrentarse y para la que en algunos de los casos no están preparados.

Pacientes sin historia clínica: el proyecto epSOS

Lo que está claro es que cualquier paciente extranjero que acude a alguno de nuestros centros sanitarios no dispondrá de historia clínica de ningún tipo y por lo tanto los profesionales comenzarán, en muchos casos, un trabajo desde cero recogiendo antecedentes y realizando nuevas pruebas diagnósticas necesarias para atender su dolencia.

Es cierto que algunos aportarán a dicha historia clínica información procedente de sus sistemas sanitarios de origen (sobre todo si no se trata de una urgencia sino de un tratamiento planificado) pero en cualquier caso los profesionales que reciban a dichos pacientes querrán realizar nuevas pruebas que confirmen el diagnóstico y ayuden a su tratamiento. Se producirá por tanto un consumo de recursos que podría evitarse si se pudieran compartir las historias clínicas entre las organizaciones.

En este ámbito, el proyecto epSOS de la Unión Europea podría haber supuesto una importante mejora en la calidad de la información clínica disponible para estos pacientes extranjeros. El proyecto de historia clínica europea trataba de conseguir una interoperabilidad entre los sistemas sanitarios de los países de la UE y en esa línea podría ser de gran utilidad para algunos de los pacientes que nos visitan.

Sin embargo el desarrollo de este proyecto no ha avanzado lo suficiente y aún no estamos en disposición de compartir la información que inicialmente se deseaba. Veremos en el futuro si los resultados del proyecto tienen un reflejo en los sistemas sanitarios de los distinos estados mienbros o se queda (como por otro lado sucede en muchas ocasiones) en papel mojado.

Seguimiento de tratamientos en curso y administración de fármacos

En la misma línea del punto anterior y relacionado con los sistemas de información, éstos deberán ser capaces de recoger información de los pacientes, para lo que, en algunos casos, puede que no estén preparados.

Pautas de medicación habitual de medicamentos extranjeros (y que por lo tanto no están disponibles en los vademecun nacionales), tratamientos en curso que los pacientes deben continuar durante su estancia en nuestros centros, información suministrada que no tiene equivalencia en nuestros sistemas … son algunos ejemplos que los profesionales pueden tener al tratar de incorporar a estos pacientes y sus condiciones en sus sistemas de información.

Igualmente problemático será, para los profesionales que atiendan a los pacientes, realizar un seguimiento posterior de los mismos (si es que vuelven a sus lugares de origen), a quienes deberán proveer con información suficiente para que continúen con su recuperación allí donde residan y de forma que los profesionales de dichos países puedan comprenderla. Los sistemas deben estar preprados para compartir esta información y, a ser posible, en formatos que puedan ser interpretados en cualquier lugar o país donde sea necesario.

Pero también aquí nos pasa algo parecido

Paradójicamente esta situación no es algo que sea nuevo para nosotros. Aunque vivamos todos dentro de un mismo estado, la división del sistema sanitario nacional hace que lo que sucede con los turistas extranjeros sea similar a lo que puede pasar con cualquiera de nosotros cuando salimos fuera de nuestra propia comunidad de residencia.

La ausencia de comunicación entre los distintos sistemas sanitarios de las comunidades autónomas y la nula interoperabilidad de otros sistemas (como por ejemplo los de receta electrónica) hace que todos seamos un poco turistas fuera de nuestra propia comunidad, afrontando una situación similar a la que se enfrentan los visitantes de fuera de nuestras fronteras.

El turismo sanitario, independientemente de que nos guste más o menos, es una realidad y supone un reto para las organizaciones sanitarias y sus sistemas de información. No son demasiados los casos en los que todas las situaciones están previstas pero debemos asumir que está aquí (y cada vez más extendido) y adaptarnos (y adaptar nuestros sistemas) a él.

¿Qué retos deben afrontar los sistemas de información de las organizaciones de salud ante el turismo sanitario? ¿Estamos realmente preparados?

Foto: IMA Neuquén

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Comentarios

2 comentarios en “La eSalud ante el Turismo Sanitario

  1. Un artículo muy interesante. Precisamente en Comunidades Autónomas como Baleares hay mucho interés por capitalizar el turismo sanitario, y en las jornadas que se hicieron en 2014 en eSalud Baleares ya se habló de esto. Lo que no sé es si se quedó en agua de borrajas después al cambiar el gobierno el año pasado…

    Le gusta a 2 personas

    Publicado por Javier J. Díaz (@JaviJDiaz) | 11/05/2016, 10:28
    • Gracias Javi.

      Es cierto que muchas comunidades han visto en este tipo de turismo una importante fuente de ingresos. También la comunidad de Madrid, por citar otro ejemplo, ha mostrado su interés en fomentar este tipo de viajeros y supongo que otras regiones tradicionalmente turísticas lo estén fomentando de igual forma. Tendremos que ir acostumbrándonos y preparándonos para ello.

      Un saludo

      Le gusta a 1 persona

      Publicado por Pedro Gonzalo | 16/05/2016, 11:04

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